Bienvenidos al blog de la Saga Poder Peligroso

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martes, 24 de julio de 2012

28, me encanta el número 28.


Episodio 40:Arco letal. Dane Garrett
Todavía no me podía quitar las imágenes de Danielle y Taylor en la cama, besándose apasionadamente. El primer pensamientos al verlos, fue la envidia de no ser Taylor.
El segundo, la furia de ver que había sido sustituido tan pronto;y el tercero fue el que menos duró:la felicidad de ver que Danielle era feliz. Y ese apenas duró un milisegundo.
Me dieron ganas de ponerme a atizar el primer árbol que viese en Wind Street. Pero no lo hice. Me serené e intenté pensar en otra cosa. Y esa otra cosa fue:¿Por qué siento tanta furia?Yo no la amo. Ya no.
Entré en mi casa y presioné mis manos sobre mi sien con fuerza,profiriendo un rugido de furia y un sobresalto por parte de Iris,quien estaba en chándal practicando yoga. Entré en mi habitación,di un portazo,cogí el primer objeto que había a mi alcance y lo estampé contra una pared.
-Si me vas a estampar a mí contra la pared,mejor me voy con Bianca.-Me dijo Iris.
-Yo que tú no correría riesgos.-Le respondí intentando suavizar el tono de mi voz.
-¿Qué te pasa?-Me preguntó. Iris siempre había sido muy intuitiva.
-¡¿Que qué me pasa?!-Le grité-¡Prueba a encontrarte a tu hermana y a tu novio en la cama,y él le estuviera besando el cuello a tu hermana!
-¿Estarían desnudos? Porque por echar un ojo...-Bromeó ella.
-¡No!-Le grité otra vez.
-Posiblemente me disculparía por equivocarme de habitación y me tragaría mi orgullo. ¿Danielle y Taylor?
-Iba a ser bueno por una vez y...
-¿Bueno?¿Es que alguien está en peligro?
Y procedí a contarle la historia de los Inmortales.
-...Y voy a ver si Adrian está en alguna habitación y me encuentro a Danielle con los ojos cerrados y una sonrisa de aquí a la Luna, sus manos sobre el pecho,y a Taylor sin camisa,besándole el cuello. No sabes lo que fue. Era como si alguien me hubiese clavado mil flechas en el corazón. No era nada en comparación con eso,mejor dicho. Lo hubiese preferido mil veces antes.
-Sé que debe de ser duro.-Me consoló ella.
-Lo peor de todo es que me tengo que quedar siempre mirando, haciendo como si no me importase, como si Danielle no fuese nadie. Figúrate;para convencerla de eso la he tenido que llamar perra. Y para colmo,mañana tengo que actuar como si no hubiese pasado nada.
-En ese caso,no vayas.-Se encogió de hombros.
-¿Y ver como Taylor se alza triunfante sin haber luchado?Le declaré la guerra y no voy a descansar hasta conseguirlo. Tiene que haber algún vestigio de nuestro amor en ella,por pequeño que sea. Quiero que se muera de celos mientras contempla como bailo con Danielle. Deseo verlo.
-Siempre tan competitivos.-Exasperó Iris contrariada.-Si de verdad quieres saber si existe algún vestigio de eso,tienes que causar algún acontecimiento. No sé,podrías probar a ser amable con ella,quizás eso funcione.
-Tu sarcasmo no me anima mucho.-La reprendí. Ella se rió.
-No,en serio. Deberías planteártelo.-Ella se levantó y se recolocó su coleta de pelo rubio platino, exactamente igual que el de su hermana. Las chicas rubias solían ser el centro de atención,pero este tipo de rubio no era el que solía envidiar el público. Era casi blanco. Ellos preferían el color dorado miel de Allyssa. Iris se marchó y me dejó solo,junto a la soledad de mi habitación. Escuché a mi hermano y me asomé a la puerta. Por la cerradura observé a mi hermano besar apasionadamente a Allyssa y conducirla hasta su cuarto. Me fugué por la ventana. No quería escuchar nada de la vida amorosa de mi hermano,cuando la mía era enrevesada e inexistente. Me colgué de la rama del árbol y,como siempre,fui sorteando el camino,hasta que me descolgué de una rama y toqué suelo. Caminé por las calles mientras veía a jóvenes riendo, en plan sábado noche...Lo que era hoy.
Vi al círculo y me escondí tras un árbol. Me fijé en que Jenna y Claude iban de la mano,riendo feliz. Hayley tenía su brazo rodeando el cuello de DJ,Clarisse iba bromeando con Adam,y me di cuenta de que ella estaba ruborizada y más feliz que de costumbre.¿Se estaría enamorando de él?Y luego miré a la pareja que iba la última. Danielle tiró del brazo de Taylor y lo condujo riéndose hasta Claude. Ella le dijo algo a Claude que lo hizo reír y ruborizar a Taylor. Este la miró feliz y le apartó un mechón de la cara. Dany se colgó de su cuello y ambos se fundieron en un largo beso. Era una noche típica del sábado, pues Gretchel y Gabe Stark iban conversando con Jenna, riéndose. Leena Howl,la mejor amiga de Hayley,le susurró algo que la hizo reír y Katie Marshall y Ulysses Blow acompañaron a Clarisse y Claude hasta el Starbucks.
-Danielle...siempre he sentido curiosidad...¿cómo se escribe Dany?-Preguntó Katie.
-Oh,pues si quieres saberlo...no tengo ni idea.-Ambas rieron como si fuesen amigas de toda la vida y Aryanne,junto a Gabe Blow,mi mejor amigo en el instituto y compañero de fútbol,se acercó a ella.
-Hay que ver,Da...¡no saber ni tu propio nombre!-Le dijo con fingido desdén. Todo el mundo se rio,excepto Jenna y Claude,sumidos en su propio mundo.
-Pues yo siempre me lo he imaginado escrito como D-A-N-I-E. Es muy bonito-Intervino Taylor.-Creo que Dany con y griega suena a nombre de chico,me parece muy inadecuado para una chica. En cambio,Danielle con i latina,tu nombre,me recuerda a un rayo de luz. Y Danie escrito así suena bonito y risueño.
Me encapriché. Danielle seguro que iba a preferir “Dany”,porque yo la conocía. Y yo también prefería Dany en vez de Danie. Me recordaba a un bebé o a una chica de siete años.
-Yo siempre lo he escrito como los españoles,pero tienes razón,Tay. Con la e final suena precioso.-Ella le estampó un beso.
No aguanté más esa burbuja de felicidad y corrí sin rumbo fijo. ¿Pero qué diablos me pasaba? ¡Esto era impropio de mí!
Llegué, por casualidad, a casa de Danielle. Y ellos también llegaron allí. Todo el mundo se despidió de Danielle,pero Taylor se quedó atrás.
-¡Ahora os alcanzo!-Les gritó él.
Ella le sujetó las dos manos juguetonamente y las movió de izquierda a derecha,balanceándolas.
-¿De verdad que no te puedes quedar? Ally no está y probablemente....
-No.-Le interrumpió él.-Debes descansar. Mañana te espera un gran día. ¡Figúrate!¡Tus Reales Dieciséis!
-Menos mal. No se lleva lo de Dulces Dieciséis.-Le respondió ella con fingido alivio. Danielle le dio un beso de despedida,que se hizo eterno para mí, y entró en su casa. Casi suelto un suspiro.
Entreví que ella encendía la luz de su cuarto, y me marché.
Caminé por Rose Street y me topé con Taylor. Él me miró con desconfianza.
-Espero que ni se te ocurra arruinar su fiesta mañana.-Me dijo él.
-¿Crees que soy tan malo?-Le pregunté.
-No te conozco pero puedo apreciar que te caigo muy mal. Y después de lo de esta mañana tú a mí también.
-No iba a dejar que cometierais semejante estupidez. Probablemente si tuviese un hijo,la dejarías tirada.
-No. De hecho,me encantaría formar una familia. Más adelante,claro. Todavía debemos vivir la adolescencia,sabes. Pero si ella me dijese que está embarazada,me gustaría oírlo. Me encantaría discutir con ella por el nombre del niño. Que este creciese fuerte y sano en una familia feliz y unida.
-Oh,vaya. Así que piensas que ella,en un futuro,será Miss Halle. Me corrijo,Mistress Halle.
-No. Ella conservará su apellido.-Por lo visto,Taylor no había captado mi ironía.
-Supongo que te molestará que yo sea su príncipe y no tú.-Lo piqué.
-No,que va. Es solo una tapadera. Ni siquiera se fija en ti. Su príncipe en la vida real soy yo.
Me sorprendió que él no lo dijese con arrogancia. Sonaba feliz y afortunado por poder decirlo. Él se sentía afortunado de tenerla. No la veía como algo por lo que presumir,si no alguien a quien amar y respetar.
-¿Y qué pasaría si ella me amase?-Le pregunté con curiosidad.
-La dejaría marchar.-Me respondió él.
-¿Así sin más?
-No podría encerrarla ni obligarla a no amarte,y;aunque pudiese,es su vida y no la mía. Si ella te amase,cosa que dudo,la dejaría marchar. ¿Me dolería? Pues claro que sí. Pero no podría obligarla a estar a mi lado si eso la hace infeliz. Si tú la hicieses feliz,claro que la dejaría partir.
También me sorprendió la naturalidad y la sinceridad con lo que dijo la frase. Me empecé a dar cuenta de que Taylor la amaba más que a sí mismo. Que la estimaba por encima de todo...Exactamente igual que yo.
-Bueno...hasta mañana-Le contesté yo,sin saber que decirle.
-Ya,bueno. Eso lo veremos.-Fue su única respuesta. Taylor no se molestó en saludar con la mano ni insultarme,si no, simplemente,irse. Caminé lo poco que me quedaba hasta llegar a mi casa(Rose Street desembocaba en Lonesome Avenue,y de ahí,a Wind Street. En verdad,Lonesome Avenue era una calle como otra cualquiera,pero era por cambiarle el nombre.
Atravesé la calle y me entraron ganas de correr. Llegué jadeante a Wind Street.
Sentí el viento,frío contra mí cara y por una vez supe que había perdido en una batalla que nunca pensé que existió.

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