Bienvenidos al blog de la Saga Poder Peligroso

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martes, 24 de julio de 2012

uff, peligro


Episodio Sin número:Eres lo que mas deseo en el mundo,Danielle. Dane.
Empezaba a amanecer y yo aún seguía vagando por el campo. No podía dejar de pensar en el beso;sus labios suaves y húmedos contra los míos. Y sobre todo,en Danielle. La princesa que ahora era una pequeña reina,adorada por sus súbditos,y poseedora de la llave que yo necesitaba:La libertad. Ella había sido la única en mantenerme anclado en este inhóspito mundo de crueldad y dolor.
Todo mi ser deseaba repetir lo de la noche anterior,pero yo sabía que ese había sido mi último beso. Había algo en mi ser que me lo decía.
Un beso que me había hecho creer en que existía la esperanza. Había visto como Danielle padecía el mismo hambre que yo de ella,que su pulso se aceleró al contacto con mis labios,que sus ojos recuperaron su estado de brillantez y que había algo en ella que aún deseaba mi regreso. Ella sabía que aún me amaba,y;sin embargo,prefería a Taylor antes que a mí. Era comprensible,puesto que él estaba vivo y no la había dañado.
Él la adoraba como si de una diosa se tratase,pero yo la adoraba como la diosa que era.
La había visto sonreír sin rumbo fijo cuando chocó contra mi nota y entonces supe que una parte del dolor de mi corazón se había desprendido. Si hubiese podido,hubiese seguido luchando...pero sabía que no debía forzar las cosas;lo había visto en la mirada de advertencia de Iris. Por suerte,ella siempre tenía ropa disponible. Mis pantalones negros,mi chaqueta de cuero negra,mi camiseta blanca y mis Converse negras hacían que pareciese un chico duro,cuando en realidad no lo era. Somos quien debemos ser,Daniel. Siempre y cuando nosotros hayamos elegido bien,me dijo una vez mi madre. Ahora no sabía si yo había elegido bien quien ser. Podría estar allí arriba,tal vez incluso,buscando a mi madre. Pero prefería estar aquí luchando por una causa perdida. Una causa no tan perdida,susurró una vocecita dentro de mi. Me recordó a que,cuando la conocí,solía fantasear con poner un anillo en su dedo y decirle:Si te casas conmigo,Danielle,jamás estarás sola. Siempre tendrás un hombro sobre el que llorar,o unos labios a los que besar. Serás mi princesa de por vida,porque eres tú la única que me hace estar completo,ser yo mismo. Porque eres tú la persona que hace que mi corazón se acelere y mi cabeza dé vueltas. Porque tú eres mi propia diosa a la que adorar.

Pero las cosas habían cambiado mucho desde ese entonces. Sentí mi corazón oprimido y ganas de llorar...hasta que oír un ruido. Abrí los ojos al máximo y me encontré con un chico de unos veinte años más o menos,aparentemente inofensivo. Solo aparentemente. Sabía que detrás de su camisa azul había un colgante con un reloj y toqué instintivamente mi chaqueta para encontrar la estaca de oro blanco que me había dado Ruby para protegerme de los Inmortales. Una estaca no lo mataría,pero lo tendría inerte durante un par de días. Había aprendido esgrima y lucha gracias a Charles, un antiguo guerrero de las cortes europeas que conocí en Eternidad. Fui moviéndome con cuidado.
-Veo que eres muy listo,chaval. Y marcado por la sombra de la muerte.
-Veo que eres un estúpido inmortal. Y marcado por la Oscuridad.
-Tú no sabes lo que es la inmortalidad. Es algo maravilloso. Ser tan fuerte y rápido,sin tener que temer a la vejez y la muerte. Yo he visto su rostro,Daniel. Es hermoso,y vacío a la vez. Siento mucho tener que hacer esto.
Cogí una rama puntiaguda del suelo e intenté clavársela en el pecho,pero él era listo y sabía a donde iba. Con su fuerza ciclópea,me lanzó contra un árbol. Noté un dolor agudo en mi espalda,pero lo ignoré. Sabía que ya no iba a por Adrian. Sabía que había conocido a Danielle y le interesaba mucho ligarla a él.
Los inmortales podían ligar a un humano a convertirse en inmortal bebiendo su sangre(cosa que no hacía frecuentemente,porque les devolvía sangre a sus venas y eso los debilitaba)y,una vez muerto,entregarle parte de su inmortalidad,pasándole su reloj. El reloj significaba el tiempo que ellos habían vivido y era especialmente importante para ellos. No se separaban de él,excepto cuando querían a un humano que les fuese de ayuda o importancia.
-No vas a poder interferir en mis planes.
-No la vas a ligar a ti.-Le rugí yo.
-Oh,con que es eso. No quieres que yo la ligue. Hmm. Déjame pensar. ¡ya lo tengo! No la voy a traer yo,la vas a traer tú. Tú vas a ser quien la ligue a la muerte. No la vas a convertir. La vas a matar.
Y demasiado tarde entendí sus palabras. Noté que me clavaba junto al suelo y me susurró:Vas a matar a Danielle. Y noté un dolor intenso en mi cuello. Eres todo lo que siempre deseé,Danielle. Estoy acabado. La próxima vez,huye de mí.
Mis últimas palabras se escribieron en un papel, gracias a mi poder, que salió volando mientras yo perdía la consciencia y la vida se me escapaba.


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